Seamos atletas o no, cualquiera
de nosotros estamos expuestos ante una lesión muscular, es común que algún mal paso, ejercicios inadecuados,
caídas, etc nos lleguen a afectar independientemente de las actividades que
realizamos cotidianamente.
Estas lesiones se pueden
presentar en rodillas, muslos, hombros, brazos o cualquier parte del cuerpo.
Las más comunes pueden ser distensiones o desgarres en las fibras musculares,
estos se manifiestan con dolores o molestias en zonas específicas de los
músculos por las que nos podemos guiar para llegar a su diagnóstico.
Muchas veces solemos ignorar estas
molestias pensando en que con el tiempo se curarán solas; sin embargo, esto no
sucede así, pues al dejar una lesión sin atender, ésta zona puede convertirse
en fibrosa, provocando cambios que pueden repercutir a futuro en el
funcionamiento y acción normal del músculo, haciendo necesario tomar acciones
terapéuticas más radicales a la larga.
Es importante atender estos
problemas a tiempo y la tecnología actual nos permite saber con exactitud a través de la imagen, las
zonas específicas donde se debe aplicar la rehabilitación, así como los
ejercicios adecuados para el tipo de lesión que se presente.
El diagnóstico por ultrasonido
nos permite además observar el movimiento de los músculos en tiempo real y
analizar la zona mientras se realizan los movimientos que provocan molestia. Algunos métodos como la resonancia magnética
ofrecen imágenes extraordinarias del interior del cuerpo, pero en cuanto a las
lesiones musculares presenta la desventaja de que el estudio tiene que hacerse
sin movimiento, por lo que el ultrasonido presenta un aspecto a favor que
permite obtener imágenes y observar de manera dinámica el movimiento de los
músculos, pudiendo ofrecer un diagnóstico más preciso en el que por ultrasonido
puede ser comparativo y con un costo muy reducido a comparación de la
resonancia.
Esto y la atención de un buen
fisioterapeuta te pueden evitar una operación innecesaria o el padecer estas
dolencias por más tiempo del necesario.
Con esto no queremos decir que
sea la única opción, sino que es de primera intención, la que puede aportar
datos dinámicos y que en algunos casos se necesita la colaboración
multidisciplinaria, ya sea del artroscopista o de ortopedista especializado
para resolver problemas más radicales, por lo cual es importante la
comunicación con los más calificados, para ayudarle a usted a resolver los
problemas de reciente instalación y los antiguos, aunque se consume más tiempo
para su recuperación.
Hay que tener en consideración
que, detrás de todo esto, existe la punta del Iceberg, que son los problemas
vasculares y los neuronales, el cual insistimos en que el ultrasonido establece
pautas y ayuda a resolver problemas y
como parte de esto, también recibe usted una orientación sobre el camino a
seguir más corto, de menos costo y con mejores resultados.


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